sábado, octubre 29, 2011

Saber dónde está el punto de partida



En el fondo casi todos dicen:


Disculpen las molestias: estamos trabajando para poder ofrecerles, a la mayor brevedad, un nuevo paquete de mentiras.





Y mucho me temo que la política supone sólo uno de tantos ejemplos.






Una vez más, y al hilo de nuestras conversaciones recientes, para A. López Pascual

12 comentarios:

Amparo dijo...

Ah!! Gracias!!!!!!
Qué buen regalo. Un árbol con disfraz de civilización.
Estratos de mentiras.

Amparo dijo...

¿Porque es un árbol?, ¿no? Ahora que lo miro bien, no sé si es otra cosa. Ahí está todo el problema: en el nuevo aspecto de los objetos cada día, que obliga a un aprendizaje interminable y dudoso.
Abrazo

Diego Clemén dijo...

¿Casi?

veridiana dijo...

Es todo un detalle...

Un beso.

Abril dijo...

¡Qué desgraciadamente cierto!

Amparo dijo...

Y el punto de llegada; hacia dónde tendríamos que ir.
Una de las pancartas decía: "Qué buen vasallo si hubiera buen señor" (Castilla la Mancha, claro)

Otro abrazo.

FEDERICO OCAÑA dijo...

Masmentiras. [En un sistema de superficies el fondo -creo- permanece, efectivamente, a la vista.] Menosverdades

Grüss,

F.

Paz Cornejo dijo...

Me encanta la nueva etapa, aunque como siempre llegue un poco tarde y on el autobús en marcha. Un abrazo

Adri dijo...

Como esa película de telépatas, todos lo sabemos.

samsa777 dijo...

¡Gracias a ti, Amparo! Un beso.

Querido Diego: puede... ¡Un abrazo!

Sí, Abril, sí: mucho me temo que así sea... Un beso.

Muchas gracias, Federico, ¿cómo va todo? Un abrazo a través de Europa.

Gracias, Adri. ¡Un saludo!

¡Muchas gracias, Paz! Tú nunca llegas tarde, porque siempre has estado y estás y estarás aquí. Un beso enorme.

samsa777 dijo...

Veridiana: ¿verdad que lo es? claro, piensan en nosotros, en todo momento. ¡Un beso!

Julio Castelló dijo...

Uf. El tren vacío. Un tren que vamos nuevamente a perder, entretenidos en la absurda observación de palabras rotas (palab/rotas) en primer plano, jugando al despiste. Y eso que el vagón es verdaderamente hermoso, luminoso, y se nos ofrece de par en par abierto. Pero el laberinto es ¡tan sugerente! Estoy confuso. ¿No se trata de eso?