miércoles, abril 09, 2008

Ha llegado el momento de tapiar


Ha llegado el momento de tapiar
las últimas ventanas de la casa,
esas que dominaban el enigma
del laberinto y las praderas lentas
en las que ahora crecen, sin concierto,
la maleza, el rastrojo encanecido
y la luz de Poniente.

Ayer cegué el balcón
por el que te asomabas al estanque,
no mucho más vestida que en un sueño.

Siempre me ha derrotado

saber que formo parte de las ruinas.


Francisco José Martínez Morán

23 comentarios:

Gaby dijo...

un poco melancólico... pero como siempre hermosos los textos que escoges para compartir con nosotros!

besitos!

Vanlat dijo...

Ruinas, benditas las ruinas que permiten la Reconstrucción, que se destruyen y combinan en cosas nuevas.
Benditos los llamados a la destrucción porque de ellos será el nacimiento.
Benditos los llamados a las lágrimas,
porque de ellos manará el agua que alimentará los ríos.
Benditos los que tienen palabras que hay quien no tiene nada.

Vanlat dijo...

P.D. No te sientas derrotado, no luchas contra nadie :D

rubén dijo...

Siempre me han gustado las ruinas. Tal vez es que me vea en ellas como en un espejo.

Antonio Azuaga dijo...

Espléndido poema, Fran, que completa el sentido de esas "ruinas" que otras veces nos has ofrecido desde tu ojo de "cíclope" (fotográficamente hablando, claro está).

soperos dijo...

es cierto lo que dice azuaga, das palabra al objeto de la fotografía, a ese estómago edificio.

muak!
òscar.

soleluna dijo...

Dichosas ruinas, desde hace siglos están molestando.
Será que, como tu dices, las ruinas somos nsotros mismos.
Voy ponerme manos a la obra yo también...
besos

Juan Manuel dijo...

Estás en racha Francisco. Enhorabuena otra vez. ¿Qué sería de nosotros sin esas ruinas? Un abrazo

Postdata: He vuelto a abrir los comentarios en la segunda temporada de mi blog.

Anónimo dijo...

Si cada tapia que levanto - quién no lo ha hecho nunca- supone volver a tener delante un folio en blanco, sin huella de viaje, sin fantasmas que saqueen cada segundo virgen, tendré menos vértigo en la mirada.


Ana.

viernes dijo...

este poema me ha llevado un poco al "tan triste como ella" de Onetti... inevitablemente somos ruinas

saludos

amparo dijo...

Claustrofóbico y liberador al mismo tiempo.

Antes, la grandeza de una casa se medía por el número de ventanas y balcones abiertos.

Qué bien quedan juntas la derrota y la ruina (que nunca es el final).

Es un poema magnífico, otra casa tomada (no sé si desde dentro).

ana dijo...

por que ruina es lo humano vencido y a la vez vencedor del tiempo que vive con él.
María Zambrano.
Gracias Fran, por tu poema y por tu correo.Os/Les quiero

jbmdo dijo...

Me gustan esas palabras que se arrastran...

Por cierto, por un canto de moneda que no acabo viviendo en Madrid por cuatro años, hubiese sido una buena excusa para ver tu exposición ;)

ana dijo...

ya tienes comentarios habilitados.besos.

Athelas dijo...

yo tengo todo tapiado y encalado.

muy bonito :)

nawja dijo...

La última frase es total!!
Me encanta!
Un besico y buen finde... Muac!

Ana María Vilchez dijo...

Siempre me fijo en los remates de los textos, y créeme que este es un muy buen final.


Eres un gran artista.


Un abrazo.

Julio Castelló dijo...

Es una pasada. Es tan bello que dan ganas de que exista una grieta abierta para la ¿esperanza?
Saludos propios y ajenos (Tida, Isabel, Fernando...): estamos organizando una escapada a tu exposición para ya.

tournesols dijo...

Qué bueno.

Beíta dijo...

De las ruinas salen grandes cambios, ¿no?

Un bezoo pequeño hermano.

samsa777 dijo...

Gaby: Muy melancólico, pero gracias por llamarlo hermoso. Besos.

Vanlat: Qué bello comentario... ¡merece una entrada para él solo! Gracias por estar siempre tan cerquita.

Rubén: y qué bien las retratas. Un abrazo.

Antonio: los temas o, mejor dicho, mis temas, son sota, caballo y rey.
Un abrazo y gracias por tu fidelísima presencia.

Soperos: "estómago edificio"... ¡me encanta! ¡Menudo heptasílabo sonoro! ¡¡¡Gracias!!!

Eso, Mita: trabajemos, que como esto no lo saque alguien adelante... jajajja ¡Besos!

J.Manuel: ya se me terminará la racha, ya, no te preocupes. Lo bueno siempre acaba... Salvo tu blog, que ha renacido. Enhorabuena.

Ana: (me das pocos datos, eso sí) Tu comentario es de los que engrandecen este blog. Muchísimas gracias por la imagen que proponen. Un beso.

Viernes: inevitablemente. Tú lo has dicho más breve y más conciso que yo. Gracias y abrazos.

Amparo: hoy y siempre, gracias.

Ana: qué gran cita, qué verdad como siempre en tus palabras. Gracias señora. Es usted fantástica.

jmbdo: pues qué pena que estes tan lejos... pero tampoco creas que te pierdes gran cosa. Mil gracias y un abrazo.

Athelas: la cal le falta a mi fachada. Pero nada más... igualito, igualito. Un besazo.

Gracias Nawja... ¡Toda tú eres total! jajajaja Besos.

Ana María: Cómo me gusta que te guste el final. Gracias como del que recibe agua a manos llenas.

Julio: ven, o voy yo... ¡Tú verás! :) Un beso GRANDE

Tournesols: Pues... ¡gracias! Qué bien. Muak!

Beíta: ¿cambios? Bueno, realmente yo quería decir lo contrario... ¡Pero qué bien que lo interpretes así! A ensayar, que el miércoles tocamos. C'mon!!!

Fi dijo...

.. perdona mi ignorancia, pero, eres tu el que escribes estos preciosos poemas? y eres tu el que vas a exponer tus fotos? sería fantástico!

He estado ausente del blog porque mi ordenador ha estado en el hospital y voy un poco perdida! jaja

saludos!

la tua mamma dijo...

Redondo desde el principio hasta el final.