
El otro día topé con un blog, escueto y desprovisto de cualquier adorno, que contenía unas fotografías estupendas (http://ambrotipos.blogspot.com/). En una de las entradas, ilustrada con una imagen mucho mejor que la mía, la autora afirmaba encontrarse con rothkos por los suelos de Madrid. Ayer, mientras Otto me paseaba, yo también tuve uno de esos encuentros.
Aquí están las dos versiones de mi diálogo/homenaje.
